Es miércoles con sabor a lunes con sabor a juernes, ¿o no? El segundo día de este nuevo año que no parecía llegar nunca está acá y enero se perfila como un mes bastante largo y caluroso, y nadie quiere aburrirse. Entonces, este post será, sí, algo largo, pero cuando no sepan qué hacer un domingo, o un martes de tarde, o cualquier otro día en que estén a punto de tirar tus ánimos por la borda, me agradecerán.
#1: Tu comida preferida, en tu lugar preferido

Seguro me dicen que su comida preferida es la de mamá (o abuela) y que su lugar preferido es la cocina de casa, pero les quiero invitar a dar una vuelta por ese otro lugar que salta a su cabeza cuando piensan en una rica comida, sí, esa que les gusta también aparte de las milanesas de tu mamá.
¿Qué ventajas trae tener un restaurante/bar/copetín preferido? Seguro están pensando en sus gastos y en que enero es mes de “sequía”. Primero, tener un lugar preferido es encontrar un pequeño santuario, un espacio propio donde te sentarse y por una hora se trata sólo de uno y de satisfacer la necesidad de comer y el antojo de que sea rico; segundo, un lugar preferido ayuda a distraerse del resto y es posible que hasta disminuya un poco el estrés de ser oficinista y trabajar en enero (o más bien de cualquier actividad que te provoque un mínimo de estrés); por último, la comida es deliciosa y está bueno darle el espacio que se merece.
Arriba ven un plato de albóndigas con arroz, del Lido Bar. Es una de mis comidas preferidas y sólo en lugares tan tradicionales como el Lido logran hacer que la comida sepa casera y, al mismo tiempo, nada grasosa.
EL DATO: El Lido es la casa de las posiblemente mejores empanadas de Paraguay.
#2: Probar un lugar nuevo

Bueno, TGI Friday’s nunca me inspiró mucho deseo, si he de ser sincera, pero la oportunidad se presentó de ir a conocer el local ubicado en la esquina de Alberdi y Estrella. No esperaba mucho la primera vez que fui, pero cuando entré realmente me encantó ver cómo se animaron a armar un restaurante temático en pleno centro de Asunción, aunque este local no es el primero en hacerlo (ni el primero de la franquicia en el país).
El fuerte de TGI está en sus hamburguesas, según dicen. En una escala del 1-5, se puntúa con un 4. Las que me tocó probar, estaban jugosas y la carne tenía verdaderamente sabor, a diferencia de muchos otros locales de comida rápida por el estilo. La que ven en la fotografía de arriba tiene como plus el queso azul y el sabor resultante no es para nada despreciable, sino todo lo contrario pues la combinación de la carne con un queso tan particular como el roquefort convierte a esta hamburguesa en toda una experiencia.
EL DATO: De lunes a viernes, cuentan con promos de almuerzo. Rescato el Beirut de pollo con aros de cebolla y un vaso de jugo por Gs 26.000.
#3: Cocinar entre amigos

Ya sea con copas de por medio o frente a una pantalla de fútbol o de cine, compartir comida con los amigos es todo un rito. Celebro a aquellas personas que religiosamente se juntan al menos una vez al mes para compartir un plato de comida y hablar de la vida.
El caso de la fotografía de arriba se trata de una situación real, por decirlo de alguna manera. Mezclá a amigos que no ves hace rato, una noche calurosa y muchas ganas de hacer algo: tenés una picada sencilla y rica, para todos los gustos. Salame, pepperoni, jamón, queso, aceitunas, milanesitas de carne bien condimentadas, pan fresco y unas tostadas con ajo, oliva y orégano. Sencillo.
EL DATO: Las tostadas van bien con salsas. Un día que te sientas creativo, buscá alguna receta en internet como ésta de Alioli, y lucite frente a tus amigos con un bocadillo fácil de preparar e ideal para acompañar unas cervecitas.
#4: Animate a los tragos

De día: un buen smoothie
Si aún no visitaron Lemonaid o Smuchi, el verano es la mejor excusa para vivir por esos lares tomando unos riquísimos smoothies de fruta sola o combinada con leche o yogurt. Opciones sobran, como cité en este artículo para la Revista High Class Gourmet, en un especial sobre los smoothies y dónde probarlos.
Hay para todos los gustos y hay en todas partes, así que no probarlos será sólo por pereza.

De noche: una sangría bien fría
No, no es un especial de hágalo usted mismo, sino un simple recordatorio de que pueden comer rico y barato cuando y donde quieran, a veces sin moverse de casa. Mi propuesta es una jarra de sangría con vino tino (por algo es sangría). Hacerla es bastante fácil y acá les tiro unos tips:
1. Compren naranjas, no usen jugo en sobre o gaseosa de naranja. Tómense el tiempo de cortar las naranjas en rodajas más o menos gruesas.
2. Coloquen las naranjas en una jarra alta y báñenlas con abundante azúcar, procedan a aplastar las naranjas para sacarles el jugo con una cuchara (de madera preferentemente, pero igual cualquier cuchara).
3. Agreguen el vino de su preferencia y hielo a gusto, ¡y ya está!
Preparen todo con amor, ese es el mejor consejo que alguien les podrá dar.
#5: ¡Experimentar!

Ya van dos veces que les hablo del Guarara, un lindísimo emprendimiento gastronómico que se realiza una vez al mes. El próximo Guarará se realizará este lunes 7 de enero, con lugar y fecha a criterio de cada comensal. Es decir, reivindicando un poco el espíritu de los primeros guararás, sólo necesitás juntarte con unos amigos para hacer honor al verano cerca de alguna pileta, playa, río, mar, laguna, arroyo u océano. Estés donde estés, es Guarará (y vaya que sirven los tips de más arriba, ¿no?)
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